Objetivos específicos: (5/6) Contacto con la naturaleza. Ser-Vicio
Sólo
tú te privas a ti mismo. El consumo, de la clase
que sea, es la pretensión de solventar “externamente” un problema cuyo origen
siempre es interno. De hecho, esta es la raíz de toda adicción: alcanzar
un efecto duradero a través de agentes externos o perecederos. El propósito de
toda adicción es la experiencia efímera de una ilusoria plenitud que secuestre
temporalmente de tu conciencia la posibilidad de reconocer el problema, requisito indispensable para que pueda ser resuelto.
Todo
problema es el resultado de desconocer Nuestro Origen y pretender ser lo que no
Somos. Al no reconocerte en los demás, tu
Naturaleza queda envuelta en la negación de la permeabilidad de tus
percepciones. La percepción que tienes de ti mismo, siempre vinculada a la
percepción que tienes de los demás, actúa como una especie de guante que utilizas para
evitar contagiarte con todo lo que has juzgado como imperfecto e incompatible
contigo. A la vez, tal mecanismo de defensa te impide, implícitamente, un
verdadero contacto con lo que sí tienes en gran estima, y, finalmente, con
Nuestra Realidad.
El
consumo es el uso destructivo de lo que nos ha sido dado. Por Ley, el cuerpo se va consumiendo debido a este propósito
dividido. Cuando te identificas con el cuerpo crees que la solución a nuestro
problema se encuentra en el nivel físico. Automáticamente responsabilizas a tu
cuerpo o a otros cuerpos de tu sensación de insuficiencia. A partir de esto,
proyectas tu venganza personal en todas las cosas mientras tratas de reparar tu
herido amor propio mediante el deseo, la planificación, manipulación,
obtención, posesión, consumo y edición
o deterioro de cosas.
El
consumo es el resultado de justificar nuestras adicciones. Es imposible encontrar satisfacción real en ello. La proximidad
física con lo que “valoramos” no puede proporcionarnos un efecto real o
duradero debido a que tal escala de valores tiene su fuente en el miedo y sólo
la mente puede producir miedo. Esencialmente, el humano consume lo que teme
buscando su exterminio. Cree que devorando todo lo que juzga como
separado o diferente de sí mismo logrará re-unirse
y vencer su miedo. Al considerarse a sí mismo como su propio creador intentará
destruir todo lo que le ha sido dado.
Toda
adicción es una representación de tu resistencia a aceptar el hecho de que el
miedo es, simplemente y únicamente, falta de amor.
Por consiguiente, el humano, consecuentemente, antepone la comodidad,
protección y disfrute del cuerpo al amor por sus semejantes. Su contacto con el
mundo se basa en lo que puede obtener de él. Da por hecho que las cosas o las
personas son lo que representan para él. De esta manera sólo se comunica con
sus fantasías y, a su vez, sus fantasías son el medio para evadir su
experiencia de miedo aislándose de lo que teme.
La
destrucción del Planeta es el resultado de usarlo desde una permisiva
contaminación mental. El humano es la
utilización del mundo con el propósito de perpetuar tu percepción de
insuficiencia. Al ser el mundo el blanco de su odio, el humano basa sus
relaciones en la aparente fortaleza del cuerpo mientras sea ignorada la luz que traes
contigo. La distancia existente entre el humano y lo que realmente sientes es proyectada
en todo y todas las cosas, para luego exigirle al cuerpo que solucione tu falta
de Unión. Realmente, la
única carencia que necesitas corregir es tu sensación de estar separado de Dios
y de Su Creación.
Unión es contacto innecesario. La naturaleza completamente satisfactoria de Nuestra Realidad ocupará
el lugar que le corresponde en la medida que cada hombre sobre la faz de
¡Que los milagros
reemplacen todos nuestros resentimientos! Todo
encuentro, pues, debe tener como propósito recordar lo que Somos. Tal expansión
de consciencia convierte el cuerpo en un canal de expresión milagrosa. Cuando
cada cual reconozca que lo tiene Todo habremos completado la fase en la que
ahora creemos encontrarnos, cuyo objetivo fundamental es el fin del dominio del
egoísmo y la sanación de nuestra mente. Fuimos
creados para crear lo bello, lo hermoso y lo santo. No olvidemos esto.
Sólo las mentes pueden unirse.
Toda curación es una liberación del pasado. La
disposición a ver las cosas tal y como son en Realidad abre el camino para la
consecución del mundo que realmente deseamos. Abandonemos todo deseo de
permanecer separados y permitamos que
La
división NO
es externa a nosotros mismos. La pretensión de unir a "Venezuela" sin RECONOCER nuestra propia ilusión de diferencias nos
convierte en DEMAGOGOS "espirituales". Deseamos ver y oír en los demás lo que no
nos hemos perdonado a nosotros
mismos, para luego intentar "diferenciarnos" de lo que vemos mediante
comportamientos opuestos o justificadamente
equivalentes a lo que juzgamos. La falsa imparcialidad busca desmentir los hechos basándose en interpretaciones. Es imposible disponer de
Cualquier
persona que reniegue de la ley más fundamental que existe,
El
Servicio es la embajada del Cielo en
No
vine a esta tierra a buscar a Dios. Vine en Su Nombre a buscar a mi Hermano,
pues sin Él ya no era lo mismo. He puesto afiches por todas partes, con la
imagen que Nuestro Padre me dio para que lo reconociera, en todo lugar, en toda
cosa. Y así Todos se fueron enterando que los buscaba. Tomaban su afiche e iban
a mi encuentro trayendo consigo una foto de mí mismo, trayendo consigo mi
propia Alegría.
Gracias Infinitas Gracias
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