Objetivos específicos: (4/6) Conservar lo alcanzado. Libertad de expresión



Conservar lo alcanzado. Libertad de Expresión.

Cada vez que haces algo para remediar lo que percibes como una insuficiencia estás siguiendo una lealtad mal situada o desencaminada. Mediante estratagemas intentas controlar en tu cuerpo o en otros cuerpos lo que percibes como una amenaza. Al no responsabilizarte de tu vacío interno utilizarás tu cuerpo como un instrumento de venganza. La enfermedad es una forma de búsqueda externa. Es un enfoque defectuoso para tratar de solventar un aparente problema.

Desde el principio se han diseñado muchos métodos para controlar la aparente autonomía del cuerpo. Más, toda esta "dinámica" mental, basada en las absurdas defensas, asociaciones falsas y en la victimización del autor intelectual de todo lo que ve, oye, siente y parece sucederle, no hace sino ocultar el hecho de que el cuerpo siempre responde a las intenciones de la mente. La irresponsabilidad es, en esencia, la necesidad de que exista la creencia en el "mal". El "mal", como ídolo, sigue siendo el invitado de honor en todos los sistemas de justicia establecidos en el mundo. En el mundo que hemos inventado y vemos.

En este mundo, generalmente, se considera un delito intentar liberarte del miedo mediante la agresión, control o destrucción total de otros cuerpos. Sin embargo, es ese mismo mecanismo el que se utiliza y justifica para interferir entre las causas y consecuencias de aquellos que, violentamente, insisten en demostrar que son víctimas del mundo que ven. De esta manera, se "legaliza" el no reconocimiento de la Ley de Causa y Efecto, alimentando la necesidad de que exista la creencia en el "mal" e ignorando deliberada-mente nuestro poder de decisión mientras buscamos la solución "fuera" de nosotros mismos en los ídolos pre-establecidos. Al proyectar nuestro sadismo en las autoridades de turno, haciéndolos responsables de la "protección" de nuestros miedos, aseguramos la continuidad de la violencia o división interna. Violencia que se pondrá de manifiesto y se volcará sin piedad en esos mismos ídolos en el momento que "fallen" en su cometido. Atacamos lo que nos deja insatisfechos. Victimizar es des-proteger.

Por otra parte, el temor a las represalias nos conduce, generalmente, a intentar liberarnos del miedo mediante la agresión, control o destrucción total de nuestro propio cuerpo. Al establecerse que el cuerpo es el causante de sus propias enfermedades, la "solución" no puede ser otra que combatirlo. Cuando los síntomas físicos son considerados el problema, posponemos el reconocimiento de la falta de valor de la enfermedad, obstaculizando la verdadera curación ¿Es la enfermedad o la auto-agresión un delito no penalizado? De esta forma, y de manera similar al sistema de justicia, se combate el "mal", sólo que ahora el "mal" está en tu propio cuerpo. La Salud es Paz Interior.

Sin Justicia no hay Paz. Las cárceles representan el fracaso del sistema de justicia, así como los hospitales representan el fracaso de la medicina. A su vez, ambos sistemas son testigos de la inexistente Libertad de Expresión en el mundo que hemos fabricado y vemos. Sin Justicia no hay Salud. El vínculo es tan obvio que toda liberación del miedo se transfiere inmediatamente a ambos sistemas.

Es imposible que te sientas libre de expresarte en la forma que juzgas. El miedo es un juicio y sólo la mente puede producir miedo. La única responsabilidad de un obrador de milagros es Aceptar la Expiación para sí mismo. Expiar significa des-hacer. El Amor Perfecto des-hace el miedo y la Expiación es el Amor Perfecto. Responsabilidad y Libertad son una misma cosa.

La oración es el vehículo de los milagros. Es el medio de comunicación entre lo creado y el Creador. Por medio de la oración se recibe amor, y por medio de los milagros se expresa amor.

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